El Niño obliga a repensar el mantenimiento empresarial

Las alteraciones climáticas están extendiendo los períodos de riesgo, impulsando a las empresas a reemplazar los calendarios fijos por ciclos de mantenimiento adaptados a las condiciones reales de cada temporada. (Foto referencial) 


El fenómeno de El Niño ha modificado la duración, intensidad y estacionalidad de los eventos climáticos, extendiendo condiciones de riesgo a meses en que históricamente las empresas bajaban la guardia, como la primavera. Para el sector del facility management, esto plantea una pregunta de fondo: ¿sigue teniendo sentido un mantenimiento organizado por calendario fijo, o es momento de pasar a ciclos definidos por condiciones reales?

De un mantenimiento estacional a uno adaptativo

El modelo tradicional de mantenimiento en muchas organizaciones sigue una lógica de temporada, que refuerza las revisiones en invierno. “Ese esquema pierde eficacia en el escenario de El Niño, en el que eventos que antes eran excepcionales como lluvias extremas, oscilaciones bruscas de humedad, episodios de viento, pueden repetirse en primavera o incluso en los primeros meses de verano”, explica Rowland Hughes, director de Facility Management de Grupo EULEN Chile.

La respuesta es ajustar la frecuencia de los ciclos críticos de revisión y mantenimiento a las condiciones reales de cada temporada, en lugar de a una fecha fija en el calendario. Para una empresa, esto significa pasar de una planificación reactiva a una programada según indicadores: alertas meteorológicas, historial de incidencias en la instalación y variables propias de cada zona del país.

En el norte, adaptar infraestructura que no fue diseñada para este escenario

En regiones del norte, el foco es generar una línea base de monitoreo en instalaciones que, en su diseño original, no contemplaron eventos de precipitación relevantes, considerando un cambio de enfoques:

Centro-sur: la ventana de riesgo se extiende más allá del invierno

En la zona centro-sur, El Niño provoca que la temporada de mayor exigencia para drenajes, cubiertas y sistemas de evacuación de aguas se prolongue hasta septiembre y octubre, con eventos que incluso pueden llegar en el verano. Por eso, hay recomendaciones claves para implementar:

 

Comparte en tus redes sociales

Noticias Relacionadas