Bolivia, Ecuador, Honduras y El Salvador son sólo algunos de los países donde una exfuncionaria de Facebook, reconoció haber detectado actividad concertada a través de cuentas falsas automáticas o manuales, ya sea en apoyo o contra sus gobiernos, muchas veces desestabilizándolos. Sin embargo, la empresa no dio la importancia necesaria a estos casos, principalmente porque los escasos recursos destinados a su control eran destinados a Estados Unidos y Europa, o a situaciones que pudieran causarle una crisis de relaciones públicas.