Estrés de fin de año: claves para cuidar el corazón de los jóvenes

Exámenes, trabajos y compromisos sociales pueden aumentar el estrés en los jóvenes. Dormir bien, hacer actividad física y mantener hábitos saludables ayuda a proteger la salud cardiovascular.


Con el cierre del año escolar y universitario, muchas familias enfrentan un período de alta tensión emocional y física. Las pruebas finales, los trabajos acumulados, las expectativas y los compromisos sociales de fin de año crean un escenario donde el estrés se convierte en un acompañante cotidiano. Aunque a menudo se percibe como algo pasajero o inofensivo, el estrés sostenido puede tener efectos reales sobre la salud cardiovascular.

“El estrés se puede manifestar con distintos síntomas, y en jóvenes lo más frecuente son las palpitaciones, esa sensación de que el corazón trabaja más rápido de lo normal, acompañada muchas veces por una sensación de falta de aire. Esto se transforma en un círculo vicioso, porque al ponerse más nerviosos, las palpitaciones aumentan y se sienten aún peor”, explica el Dr. Carlos Fernández, presidente de la Fundación SOCHICAR.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 35% de los jóvenes entre 15 y 24 años reporta haber experimentado síntomas de ansiedad o estrés significativo durante los últimos meses del año, coincidiendo con los períodos de exámenes, cierre de metas personales y aumento de actividades sociales.

“El ritmo cardíaco está dominado por el sistema nervioso autónomo, que cuenta con dos ramas: una que acelera la frecuencia cardíaca cuando percibimos peligro o estrés, y otra que la reduce cuando nos relajamos. En las épocas de mayor tensión, la primera domina, y el cuerpo se prepara como si estuviera frente a una amenaza real. Se envía más sangre a los músculos, se eleva la frecuencia respiratoria, y el corazón debe trabajar con mayor intensidad”, agrega el Dr. Fernández.

Recomendaciones para cuidar el corazón y manejar el estrés

El Dr. Fernández comparte algunas medidas simples pero efectivas para prevenir los efectos del estrés sobre el corazón:

  1. Dormir lo suficiente: Mantener un horario regular de sueño ayuda a equilibrar las hormonas del estrés y favorece la recuperación del sistema cardiovascular.
  2. Evitar el tabaco y el consumo excesivo de cafeína o alcohol: Estas sustancias pueden aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
  3. Practicar actividad física regularmente: Caminar, trotar o andar en bicicleta al menos 30 minutos al día contribuye a liberar tensiones y fortalecer el corazón.
  4. Mantener una alimentación equilibrada: Priorizar frutas, verduras, cereales integrales y alimentos ricos en omega 3 ayuda a reducir la inflamación y mejorar la salud arterial.
  5. Aprender técnicas de respiración y relajación: Ejercicios de respiración profunda, meditación o yoga pueden reducir la frecuencia cardíaca y mejorar la respuesta del cuerpo al estrés.
  6. Tomarse pausas y desconectarse: Dedicar tiempo para descansar, compartir con amigos o disfrutar de actividades recreativas es esencial para mantener el equilibrio emocional.

“El autocuidado no debe verse como un lujo, sino como una necesidad. El estrés forma parte de la vida, pero si aprendemos a reconocerlo y controlarlo, podemos proteger no solo nuestra mente, sino también nuestro corazón”, concluye el Dr. Carlos Fernández, presidente de la Fundación SOCHICAR.

 

Entre el 2 al 5 de diciembre de 2026 se realizará en Coquimbo elLXII° Congreso Chileno de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, instancia que reunirá a especialistas nacionales y extranjeros para abordar los principales avances y desafíos de la salud cardiovascular en Chile. Más información en Congreso Sochicar

Acerca de:

La Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, es una institución de carácter científico, sin fines de lucro, fundada en Santiago de Chile, el 6 de septiembre de 1948, siendo su primer presidente el Profesor Doctor Hernán Alessandri Rodríguez y que reúne a cardiólogos, cardiocirujanos, cirujanos vasculares, residentes de programas de formación de cardiología y por otros profesionales asociados en las áreas de la Cardiología y Cirugía Cardiovascular, tanto en adultos como en pediatría, desarrollando una intensa e ininterrumpida actividad a nivel nacional e internacional.

 

 

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